jueves, 24 de febrero de 2011

LA SILLERÍA DEL CORO DE LA COLEGIATA DE TORRIJOS (IV)


Sitial 2
SANTÍSIMO SACRAMENTO

Descripción: Este segundo sitial sigue el esquema compositivo común para los sitiales. Representa un cáliz con la sagrada forma y las cinco llagas, símbolos eucarísticos por antonomasia, emblemas de la Colegiata del Corpus Christi. Las llaves acompañan al escudo en cada flanco, con el paletón hacia arriba.
En el friso inferior de la tabla aparece un querubín con los ojos cerrados y sus alas extendidas hacia arriba.

Inscripción: En la crestería de la tabla aparece un friso con el letrero “BIBITE VOS OMNES”.

Comentario: Doña Teresa Enríquez construyó la Colegiata del Santísimo Sacramento como sede de la Cofradía del Corpus Christi, fundada en Torrijos con aprobación apostólica de Julio II, el 21 de agosto de 1508 mediante la Bula “Pastoris Aeterni”. En su testamento nos manifiesta la gran devoción que tuvo a la Eucaristía: “Por cuanto siempre he tenido mucha devoción al Santísimo Sacramento del Cuerpo de Nuestro Redentor Jesucristo y a las cosas de su santísima veneración, y he deseado que en todo tiempo y en todo lugar esté en aquel ornato y decencia que tan alto misterio requiere…he fundado la iglesia y cabildo que he hecho en esta Villa de Torrijos, intitulado todo del nombre del Santísimo Sacramento”.

jueves, 17 de febrero de 2011

LA SILLERÍA DEL CORO DE LA COLEGIATA DE TORRIJOS (III)

EL CORO ALTO
En cuanto a la iconografía del Coro Alto, se desarrolla en él una serie de escenas relativas a la Pasión de Jesús narradas, tanto en los Evangelios Canónicos como en los Apócrifos, además de recoger leyendas y tradiciones que surgieron a través de los siglos. La figura de San Pedro aparece de fondo en la mayoría de los sitiales, tanto en las llaves, su símbolo más tradicional, como en los diferentes momentos de la Pasión que coprotagoniza junto a Cristo.

Sitial 1
CRISTO TRIUNFANTE. SAN PEDRO Y SAN PABLO





Descripción: El primer sitial del coro de la Colegiata de Torrijos, que también es la puerta de acceso hacia la tribuna donde se encuentra el órgano, se divide en dos zonas.

En la zona superior encontramos la efigie de Cristo Triunfante, un busto de Jesús barbado y el pelo largo; con la mano derecha bendice y con su mano izquierda sujeta un báculo crucífero con la banderola, símbolo de la victoria del Resucitado sobre la muerte. Recorre toda la tabla una filacteria, con la inscripción “TV ES PETRVS, ET SUPEr hANc PETRAm” sobre la mano derecha y “TV ES VAS ELECcIONIS MIhi iSte”, sobre la izquierda, en relación con los dos personajes que aparecen debajo.

En la zona inferior, como hemos dicho, aparecen de pie las efigies de San Pedro y San Pablo, que sujetan entre los dos un cáliz con la sagrada forma. San Pedro se presenta como un anciano, con la barba corta y tupida; su cabeza tiene la tonsura, recuerdo de que fue el primer sacerdote. En contraposición, San Pablo resulta ser un hombre vigoroso, más joven, con la frente abombada y larga barba.

En la tabla, Pedro disfruta del lugar de honor, a la derecha, y Pablo a la izquierda. Aparecen representados según la iconografía tradicional, con los atributos más representativos: San Pedro con las llaves y San Pablo con el característico símbolo de su martirio: la espada.

Inscripción: La crestería ha perdido el friso con el letrero.

Comentario: Desde los primeros tiempos del cristianismo, San Pedro y San Pablo fueron venerados como las primeras columnas de la Iglesia cristiana. Ambos fueron los fundadores de la Iglesia en Roma, Madre y Maestra de todas las demás comunidades cristianas.
Predicaron con gran fortaleza el mensaje de salvación; y ellos dieron, con su martirio, el supremo testimonio de su fe en Cristo muerto y resucitado.

Pedro, escogido para ser cabeza de la Iglesia, “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia”, fue de Roma su primer obispo y se sentó en la sede romana para regir y enseñar. Obispo de los obispos, padre y pastor, recibió el nombre de Epískopos, “vigilante”.

Pablo, predicador insigne, fue elegido por Dios “Tú eres el instrumento elegido para llevar mi Nombre a todas las naciones, a los reyes y al pueblo de Israel”, y viajó incansable durante treinta años por todos los pueblos y ciudades del Mediterráneo, llevando el mensaje de salvación.

jueves, 10 de febrero de 2011

LA SILLERÍA DEL CORO DE LA COLEGIATA DE TORRIJOS (II)

El tallista, mejor dicho, los tallistas del Coro de la Colegiata de Torrijos (porque se ven claramente las manos de, al menos, 3 artistas) diseñan una composición de las tablas muy original, a medio camino entre la estructura geométrica del gótico puro y la totalmente figurativa que inician Bigarny y Berruguete en la Catedral de Toledo.

Los tallistas de Torrijos renuncian a la representación escenográfica de los respaldos y optan por la simbología para comunicar los hechos y las ideas de sus simulacros.

Se han relacionado varios autores con la ejecución de este trabajo, como Rodrigo Alemán, Felipe Bigarny o Juan Millán de Talavera, aunque no hay nada en esta obra que revele la mano de los maestros. El conjunto, desde el punto de vista estructural y decorativo, resulta muy atractivo. Pero su labor escultórica es muy tosca, especialmente si se la compara con las admirables tallas de Rodrigo Alemán o las sobresalientes de Bigarny. En cuanto a Millán, no se conservan sus obras del monasterio de San Juan de los Reyes de Toledo, por lo que no tenemos manera de compararlas.

Existen algunas similitudes con las sillerías de las catedrales de Ciudad Rodrigo y Plasencia (maestro Rodrigo) y del monasterio de Yuste (Cáceres), aunque lo único que podemos decir es que los artistas de Torrijos trabajaron bajo la influencia de estos maestros, reflejando este influjo aunque no su talento.

Toda la iconografía del Coro de la Colegiata recoge un tema escogido al efecto por doña Teresa Enríquez o por el Capellán Mayor en el momento de su contratación. Como sucede desde el Románico, la primera y la última de las representaciones se apartan del tema principal, considerándose como apertura y cierre de la serie. El resto, sigue la secuencia histórica del tema elegido, en este caso, la Pasión.

En cuanto a la estructura de las tablas, podemos diferenciar tres partes: una superior, formada por diferentes arcos (conopiales, medio punto) y enjutas decoradas con motivos vegetales; una zona central, donde se representan las escenas simbólicas mediante un marco a modo de escudo; y una zona inferior, con imágenes de querubines.


La utilización de la heráldica en la simbología del Coro de Torrijos es algo novedoso, diferente a lo que se da en la mayoría de las sillerías de esta época. Representa el escudo con dos llaves en aspa y una cruz, acoladas, y tres rayos ondulados o llamas que salen del escudo hacia fuera.

Extrae su simbología del mismo Evangelio: de las llaves que Jesús entrega a Pedro, haciendo referencia a San Mateo (Mt 16, 18-19): "Tu eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo".

Las dos llaves están dispuestas en forma de cruz de San Andrés. Una es de oro y la otra de plata, con los paletones en alto dirigidos hacia la derecha y la izquierda del escudo. La llave de la derecha, de oro, alude al poder sobre el reino de los cielos. La de plata, a la izquierda, simboliza la autoridad espiritual de Pedro (el Papa) en la tierra. Los paletones están perforados por una cruz, como símbolo religioso.
Dos cordones cuelgan de las empuñaduras: se trata de la unión de los dos poderes, el celestial y el terrenal.

La cruz acolada se asemeja a las que se colocan los obispos detrás de sus escudos, y simboliza el poder de la jerarquía local.

Las llamas que salen del escudo simbolizan el Espíritu Santo, el espíritu de luz, que como un fuego, alumbra nuestro entendimiento y nos hace conocer el misterio de Dios.

jueves, 3 de febrero de 2011

LA SILLERÍA DEL CORO DE LA COLEGIATA DE TORRIJOS (I)


La sillería del Coro de la Colegiata de Torrijos tiene 71 sitiales, distribuidos en el coro alto, con 43 sillas, y el coro bajo, con 28.

Conformada en el último período del gótico, entre 1509 y 1522, se aprecia especialmente esta característica en los doseles que cubren los sitiales del Coro Alto, con cúpulas de nervios estrellados y una crestería a base de pináculos y arquillos góticos. También se aprecia en las tablas de los respaldos, con columnas estilizadas, basas, capiteles, arcos conopiales, arquillos y decoración vegetal, aunque con una talla muy plana, tosca y con poca calidad artística.

Los sitiales 1 y 43, dentro del estilo gótico, nos ofrecen una composición y un tratamiento diferentes al del resto de los sitiales. Primero, porque las tablas son puertas de acceso a las zonas superiores del coro (tribuna del órgano y deambulatorio) y necesitan una estructura especial, y segundo porque las imágenes de los santos presentan mejor trato en cuanto a la talla que el resto de tablas.

Por el contrario, encontramos detalles renacentistas, de muy buena calidad, en la tabla del sitial 41 y los tableros de las cabeceras del Coro Alto, con motivos vegetales, florones y volutas, totalmente nuevos, ajenos al estilo del conjunto. Estos trabajos debieron de realizarse ya fallecida doña Teresa, ya que en su testamento deja cierta cantidad de dinero para “acabar y labrar el retablo y sagrario y rejas y vidrieras y algunas sillas de coro de la dicha iglesia”.

Puede verse claramente que el conjunto de la sillería ha sufrido innumerables alteraciones a lo largo de los siglos: en el Coro Alto se puede observar que las tablas no siguen un orden cronológico en la Pasión de Cristo ni los letreros de la crestería están bien colocados con respecto a las tablas que se encuentran debajo.
En el Coro Bajo se aprecian recolocaciones de sillas, en cuanto las sillas de unión entre los laterales y la zona central son sillas centrales, con el rebajo para el giro del asiento, y las sillas centrales fueron adaptadas para este cometido siendo sillas laterales.

La temática principal de la sillería del coro de Torrijos es la Pasión de Cristo, con continuas referencias a la Eucaristía, advocación del templo que lo cobija.

Por medio de estas referencias a la Eucaristía, se compara el sacrificio de la Pasión con una cena en la que somos alimentados con la vida de Jesús para nuestra salvación. La gracia de la Pasión de Cristo se extiende a todos de esta manera, como esperanza en la Resurrección de los últimos tiempos y la participación real en el sacrificio del Cordero de Dios.

domingo, 2 de enero de 2011

EXPOSICIÓN JUAN CORREA DE VIVAR, MAESTRO DEL RENACIMIENTO ESPAÑOL


Durante estas fiestas de Navidad, uno de esos días lluviosos y fríos de diciembre, pudimos acercarnos hasta Toledo para deleitarnos con las obras de un “conocido” pintor toledano, Correa de Vivar. Conocido por todos nosotros por tener entre sus obras el magnífico retablo mayor de la Colegiata de Santísimo Sacramento de Torrijos.

Esperanzados llegamos al Museo de Santa Cruz de Toledo, donde se encuentra la exposición organizada por el Gobierno regional y en la que han colaborado el Museo del Prado, la Iglesia Católica, Patrimonio Nacional y diversos coleccionistas privados, para conmemorar el V centenario del nacimiento en Mascaraque (Toledo) de Juan Correa de Vivar.

La exposición nos presenta a un gran pintor del siglo XVI, al que el director del Museo del Prado, Miguel Zugaza, ha calificado como “el Rafael español”, y se da a conocer el magnífico patrimonio, el gran patrimonio cultural y en este caso pictórico que tenemos en Castilla-La Mancha.

A lo largo de la exposición se refleja también “el alto ambiente cultural y artístico de Toledo en el siglo XVI”, y que Correa de Vivar plasma con tantas influencias flamencas, italianas, etc.


Según nos explicó la comisaria, Juan Correa de Vivar es el pintor del Renacimiento toledano, un periodo que se inició en el siglo XV “con la llegada espectacular de esa gran figura que es Juan de Borgoña, un pintor extraordinario, que también tiene esa vocación mestiza y cosmopolita de ese siglo, y que se cierra de forma tan brillante el con la muerte en 1614 de El Greco”, afirmó.

Como ejemplo de la relevancia del pintor de Mascaraque, la comisaria nos dijo que la última adquisición de pintura española que ha realizado el Museo del Louvre, en París, hace dos meses, han sido de dos pequeñas tablas de Correa, lo que “nos da las coordenadas de la importancia de este pintor”.

Esta exposición se podrá visitar hasta el próximo 10 de febrero, y se suma a la oferta cultural del Museo de Santa Cruz, que recientemente inauguró su estupenda colección permanente en el crucero superior, donde el visitante puede recorrer la historia del arte en España.

Contenido de la Exposición

La muestra dedicada a Correa de Vivar, con 41 piezas, se puede visitar en las seis salas de exposiciones temporales del Museo de Santa Cruz en el claustro bajo de dicho edificio.

En la primera de ellas destaca el ‘Retablo de la Natividad’ del Monasterio jerónimo de Guisando (El Tiemblo, Ávila), compuesto por ocho tablas y perteneciente al Museo del Prado.


La segunda sala está dedicada a las advocaciones marianas, mientras que en la tercera se exhibe el frontal del Altar del Terno de la Fundadora, del Real Monasterio de las Descalzas Reales; el dibujo de ‘La Crucifixión’, atribuido a Correa y procedente del Prado; y el magnífico breviario de Carlos V prestado por la Real Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo del Escorial.

Del Prado son también las siete tablas del Retablo del Monasterio cisterciense de San Martín de Valdeiglesias, correspondientes a la década de 1540, que se pueden contemplar en la cuarta sala.

El recorrido continúa ofreciendo las tablas más grandes y llamativas de la pinacoteca española, así como ‘La Crucifixión’ y ‘Camino del calvario’, de la Colección Arango; y el ‘Descendimiento’ de la Colección Julia Segovia Argudo-Rafael Pérez Hernando. Esta quinta sala dedicada a la Pasión se completa con un tondo con Calvario procedente del Monasterio de San Juan de los Reyes.


La última sala se dedica a la obra retablística de Correa, mostrándose el retablo de ‘La estigmatización de San Francisco’, único en sarga, procedente del Convento de Santo Domingo el Antiguo de Toledo. También se exhiben diferentes fotografías de otros retablos del pintor, así como dos planos en los que se invita a un recorrido por la obra de este maestro tanto en la ciudad de Toledo, como en el resto de los lugares donde trabajó.

Esperanzados entramos, un poco desilusionados salimos, al no encontrar en dicha exposición ni una referencia a Torrijos, ni a sus obras, quizás por la polémica de su autoría: posiblemente se siga pensando en Francisco de Comontes como su genial autor.

De todas maneras, es una gran exposición a la que os invitamos a asistir, de forma gratuita, en el Museo de Santa Cruz de Toledo, hasta el 10 de febrero.

sábado, 18 de diciembre de 2010

OTRA OBRA DE LA COLEGIATA FELIZMENTE RESTAURADA: EL RETABLO DE SAN JUAN BAUTISTA


No sólo en Torrijos, sino en muchos lugares de nuestra geografía autonómica y nacional se conoce la extraordinaria labor que, desde hace más de una década, viene desarrollando la Asociación “Amigos de la Colegiata de Torrijos”, siempre al servicio de la investigación histórica, su divulgación a través de veintisiete libros y su revista “Cañada Real” y, sobre todo, la incansable, valiente y eficaz defensa del patrimonio histórico y artístico de la villa torrijeña.

Su colaboración, impulso y seguimiento de las obras de restauración de la Colegiata es, cuando menos, tan encomiable como impagable. Y su particular cruzada de recuperación patrimonial digna de los más encendidos elogios. Valga como ejemplo más reciente la del yacimiento arqueológico del desaparecido monasterio de Santa María de Jesús, en el barrio de Las Colonias.

Son muy numerosas las obras de restauración acometidas por este equipo de investigadores, siendo sufragadas por las ayudas institucionales – principalmente las del Excmo. Ayuntamiento de Torrijos –, la ayuda de numerosas firmas comerciales y la venta de publicaciones. Obras que van desde la Portada Occidental de la Colegiata y su posterior protección mediante un dispositivo electrónico ahuyentador de palomas, pasando por la restauración de valiosos cantorales, cuadros, el precioso reclinatorio de taracea del año pasado, y ahora el del retablo de San Juan Bautista, la obra más importante en su género tras la del impresionante retablo mayor, de Correa de Vivar.

Precisamente, para el mes de marzo de 2011 (D.m.), será presentada oficialmente esta última obra restaurada, en el marco de la segunda Exposición monográfica “Domus Dei II”, dedicada al V Centenario de la construcción de la Colegiata de Santísimo Sacramento.

La Asociación “Amigos de la Colegiata de Torrijos” agradece muy sinceramente el apoyo de sus colaboradores y desea a todos los torrijeños Feliz Navidad y un venturoso y esperanzador 2011.